Hoy escribí a maquina Olivetti una historia loca de amor, pero al leerlo se me surgió una gran confusión existencial a eso de las seis de la tarde. En ese momento estaba cuidando la casa de mis abuelos, puesto que, ambos salieron al centro de compras. La confusión era existencial porque no sabía que hacer con el destino del amor en mi, y después de tanto reflexionar a regañadientes, con desesperación y mucha desorientación, decidí no publicar lo que escribí a máquina para declararles en esta oportunidad.
Muchos saben que soy una persona muy tierno, generoso, humanitario y todo lo bueno que quieran añadir se los dejo a imaginación de ustedes; pero desde que entré en la universidad, además de ser alguien alegre y que haya conquistado corazones de muchos, se me había despertado más tarde que nunca a mis 18 el deseo de amar, hice varios intentos para conquistar a alguien, pero creo que fue en vano el hecho, cada vez que recuerdo un fracaso como eso me hace sentir como el hombre más desgastado y agotado del mundo.
Como les digo en mi filosofía, valoro mucho la amistad: el hecho de tener amigos y amigas con quien respetar y compartir hartos momentos, pero hay una cosa que a mi más me molesta en esta sociedad: ver al resto comprometido o pololeando, mientras que ando sin corazón para amar, eso me hace sentir como muy inferior delante del resto y es por eso me pongo triste, es por eso que no podía responder nada, porque me hace falta amor.
Yo para ser sincero, nunca he pololeado en mi vida, intenté varias veces conquistar pero en vez de ternura y una caricia, me apuntaron flechas para luego ser botado en la basura. Nunca en mi vida he experimentado un dulce beso o una suave caricia ni he gozado del amor. No se si será ese tiempo, pero creo que es necesario abrirme los ojos de lata y transformarme de una robot sirviente en una persona con sentimientos reales pero para el amor.
Hoy solté el motor del barco y el destino me dejó en la nada: perdido, ciego viendo un fondo celeste alrededor y con vacío emocional. Es cierto, fracasé el hecho de conquistar y siento que hasta hoy no he capturado el pez grande, no he llegado a obtener a quien amo. Tienen razón algunos: el amor no se busca, llega. El tiempo me ha jugado a mi favor para la amistad, me gustaría lo mismo pero para con el amor. Sería muy lindo que el amor llegara a mi corazón pronto. Así sea.
0 comentarios :
Publicar un comentario
¡IMPOSIBLE NO COMENTARLO!