miércoles, 1 de febrero de 2012

Las tiendas de remedios y su "pago de Chile"

La colusión según el dibujante crítico, Roscoe.-
   Si mal no recuerdo, hace años atrás, las farmacias eran simplemente locales en donde eran famosas las ventas de Paracetamol, Dipirona, aquel antiácido "Yastá" o "ENO" hasta un simpático parche curita. Eran aquellos locales en donde especialistas del área se encargaban de ayudar a que esa persona que se sentía mal pueda ser una persona aliviada. En mi ciudad, una de ellas absorbió a dos locales que me causan nostalgia hasta hoy: las farmacias San Pedro y Marsano; hoy sobreviven 3 cadenas de farmacias, pero nadie sabía hasta hace 3 años atrás que había detrás de la máscara de aquellas proveedoras de remedios.

   El hecho de que Farmacias Ahumada pactaba con Cruz Verde y Salco Brand para vender por igual de competencia, pero con la excesiva malicia de aumentar los precios en más de doscientos de remedios en su stock, representaba el sentido burlesque más que a la libertad de elegir y el funcionamiento de la competencia como parte de las leyes del mercado neoliberal sino que al bolsillo de millones de chilenos que no cuentan con una mina de cobre y oro como las transnacionales para pagar aquelllos remedios que costaban 40 mil pesos cuando en realidad debieron costar 12.

    Todo esta maquinación financiera y administrativa encerraba en un solo concepto: la colusión. No se sabe como rayos exista una gran diferencia de posturas entre el Tribunal de la Libre Competencia y el clamor popular de Chile entendían el proceso. Al primero lo consideraba esta aberración  como un atentado a la libre competencia en base a la desgraciada ley de mercado del sistema neoliberal que gobierna nuestro país por años; y en cuanto a la gente, lo considera como un abuso a la confianza y a los bolsillos de ellos. Qué importa, a ambos lo consideran la colusión como juguete maligno para la salud de los chilenos.

   Es el clamor popular la que comenzó a reaccionar a estas cadenas nacionales y transnacionales con un sentido de odio y de desprecio desde las funas hasta en el extremo de los casos -para los que odian el sistema en extremo- el saqueo de estas. Los trabajadores de dichas cadenas no tendrán la mea culpa de causar tanto alboroto a medio Chile, sino que son los dueños los que mean la culpa y se cambian los pantalones para que la gente no se diera cuenta de la tremenda escoba con que se está dejando.

      Existe suerte que farmacias como la del tierno y popular "Dr. Simi", las homeopáticas o alternativas y por sobretodo las victimas de este tremendo show, las farmacias comunitarias o boticas de barrio se hayan salvado de tan tamaña guerra económica-política-social, pero lamentablemente estas últimas cuya riqueza está en la diversidad de nombres y pueblos protestan para que sean reconocidos y puedan crecer con más fuerza como lo fueron en sus tiempos de gloria, ya que, estas agonizan día a día frente a la globalización, y de las que sobreviven apenas pueden obtener plata para pagar el arriendo.

       Tres años después, el Tribunal de la Libre Competencia (TDLC) puso tarjeta roja intensa a dos farmacias con una millonaria multa de más de 30 millones de dolares (casi 20 mil millones de pesos) para Cruz Verde y Salco Brand. Y como dijo un humorista en "Coliseo Romano" ¿Qué pasa si yo quemo una farmacia? Queda Ahumada. ¡Cuek!. Hasta ahora se salvó del látigo doloroso la farmacia que cuida mejor sin pagar de más, eso es por ahora. Pero no cabe duda que las tres farmacias que controlan más de un 70% del mercado farmaceutico sufran el debido pago de chile. Ese pago con que como tiendas de remedios merecen sufrir con las penas del infierno, aunque declaren todo lo contrario diciendo que somos nosotros, la gente los que hemos estigmatizado a ellos. Puede ser eso, pero para mí, al igual que muchos, es solo pérdida de confianza.. No daremos gracias por la preferencia. Hasta luego.        

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