La emergencia de las noticias me ha obligado a enterar de un hecho sin precedentes y cuya motivación va incluida en la ocasión para esta columna. Apenas volvía de la universidad en donde estudio a casa de unos familiares cuando derrepente percato en un noticiario la aparición de Gabriel Boric, el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, el más antiguo y más importante del país comentar de un hecho inesperado para cualquier masa chilena pudiese ser alimentado.
El ministro de educación, Harald Beyer, declaró tras una conversación con el presidente Piñera que ya se envió un proyecto de ley que permitiría crear un nuevo fondo de créditos estatal para la educación superior ¿Qué significa eso? Que todas las deudas universitarias que debe contraer el estudiante en toda su carrera para pagarla apenas entra al trabajo las debía contribuir a la banca privada, siendo este grupo de instituciones financieras los que tienen sus días contaditos para que el Estado finalmente se tome con el rol de prestamista de reemplazo.
Esto será considerado a la vista como un gran triunfo moral para los estudiantes, tal como el mismo Boric considera que son los estudiantes y las movilizaciones los que pudieron derrotar a aquellos que creían que el mercado lo regula todo. También está la vicepresidenta de la CONFECH, Camila Vallejo, quien en palabras al medio soychile.cl considera que este gran paso se saca la banca privada en la administración, pero que no erradica de fondo el lucro en la educación, el tema que molesta a millones de chilenos y les duele el estómago a los seguidores de Milton Friedmann y el capitalismo si esta forma de economía se expropia.
No falta el chilenito que dice que con esto es fomentado por flojos para generar flojera en los estudios, eso es un mito digno de Ripley, lo que aquí se pretende erradicar con el movimiento estudiantil -que no se decayó, pero sí cambió la forma de luchar por el mejor futuro más allá de las aulas- es la carga con que las familias les toquen pagar el futuro profesional de los jovenes con altas sumas de dinero, que no están al alcance del sueldo promedio del 85% de nuestro país. No olvidemos que en vez de tener la educación como un derecho fundamental y gratis para todos y todas, aún vemos a un negocio en donde el cliente no siempre tiene la razón.
Se sigue en carpeta la posibilidad de rebajar de un 6% a un 2%, el 90% de la población se vería beneficiada con el fondo dejando a un lado el 10% más rico del país Ce finit le crédit, confío bastante en que el Crédito con Aval del Estado ya tendrá su fin de mundo maya, solo falta que nosotros como los Nostradamus chilenus disfrazadus de mayas demos su profana sepultura para que nunca más vuelva a ser pisada en tierra. Solo de nosotros depende que el pagar de más por tener educación de calidad bien superior no sea un contrato con letra chica, sino que sea una forma grata de que podamos tener un futuro digno, no dejemos que el lucro y los excesos pasen de la cuenta por nosotros. La educación no se vende, se defiende, y con mayor razón, lo seguirá haciéndolo. Mientras tanto solo queda decir en forma irónico-alegre ... ¡Chao crédito! Ni en otra vida te veremos.

2 comentarios :
Tal vez debemos analizar con frialdad y con una lupa muy, pero muy grande que es lo que viene en la letra chica del proyecto de ley, porque de alguna forma habra que pagarle a un banco tarde o temprano el prestamos, sera el banco del estado u otro banco, no lo sabemos aun, tomando en cuenta que no el 100% de los estudiantes podran optar al credito con aval del estado y que un 20% tendra que buscar la forma valida hasta ahora, quién o como se controlara que es solo un 20% el que no paga con credito con aval del estado, si hay universidades que tienen su propio sistema de credito y puden aplicarlo como una condición para optar a un cupo en la institución, hay muchas interrogantes aun, y la mayor de todas es la pregunta, que pasa con la educación gratuita? es que el anuncio de Beyer apunta a desmovilizar a los estudiantes, centrando las demandas en algo diferente, como tu dices los seguidores de Milton Fridman ya estan con dolor de estomago, pero es un malestar pasagero o sera una dolencia permanente ? yo quiero esperar y ver, porque en tanto la educación sigue siendo un servicio que se pagara con renta, mi propuesta o posición es que se debe seguir presionando por una educación como un derecho, gratuita y de calidad, en un estado docente como garante de ello y no como aval de un prestamo con intereses.Jorge Salas Aburto
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