viernes, 6 de abril de 2012

Creer en el Jesús social y revolucionario

Jesús de Nazareth (Según el director de cine, Franco Ziferelli)
   No cabe duda alguna que es un personaje que une a los credos de la cristiandad. Ha sabido demostrar con la simpleza lo que debemos valorar de la vida y de lo que debemos amar sin importar nada. Lo llaman mesías o Jesucristo, pero su nombre real lo recoge el libro de la Biblia es Jesús de Nazaret. Un hombre que no nació en cuna de oro, nació desde lo más humano y humilde del mundo. Fue perseguido por la autoridad a los pocos días de nacer porque supuestamente a un rey lo consideraba sacrilegio que un niño iba a ser el rey de Israel.

    Fue tentado por la codicia y el poder tres veces en el desierto, de las cuales esas tres veces lo rechazó y venció a la tentación. Con el don que solo el de arriba lo podía entregar, fue capaz de revolucionar las masas ciudadanas en los territorios israelitas, causando otra vez la indignación del poder de algunos sabios recelosos y fariseos. Apenas llegada las tropas romanas emanada del emperador de Roma y con una multitud de fieles que seguían para escuchar sus enseñanzas, tarde o temprano iba a ser un blanco peligroso para aquellos recelosos y solados romanos.

     Los poderes para abrir vista a los ciegos, levantar a los cojos, perdonar a los que se estaban dañando y multiplicar pan y pescado con la fe en y hacia Dios bastó para que un Judas se dejara de lado en su forma revolucionaria a cambio de unas cuantas monedas. De la traición a la cuestión, de la cuestión a la corona de espino, y de la corona de espino al crucifijo. Todo esto llevó al momento de sufrimiento extremo al ser clavado en manos y pies a una cruz de madera solo porque el poder tentó al pueblo para que este personaje se borrara del mapa.

      En pleno crucifijo y junto al lado de dos "ladrones" condenados por el poder romano y judío, Jesús hizo algo que ninguna persona lo pudo hacer hasta entonces: Perdonar a aquellos que no saben lo que estaban haciendo. A partir de este momento, el mundo ya no sería el mismo, y este "varón de Galilea" se transforma en uno de los mártires sociales y espirituales de la historia universal a causa de la traición, la autoridad y el poder con que se ejercía los que estaban en contra de un sentido más humano.

       Cada año pasa la semana santa, un compendio de tres días en que son usados para el mundo cristiano en la reflexión de la vida, pasión y muerte de Jesús de Nazaret. Pero es en esta ocasión, en esta columna, se da la oportunidad para dar a conocer un punto de vista acerca de este personaje histórico para el cristianismo. Jesús es un gran revolucionario de la historia. El fue capaz de demostrar que con algo pequeño se puede hacer algo grande, tal como lo demuestra en la parábola de la semilla de mostaza.

        También acertó que debemos dar lo que corresponda como lo expresa en su frase "Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". Después de la muerte, el revolucionario mundo cristiano fue totalmente perseguido por el Imperio Romano, ya que contradecía la idiosincrasia y forma de cultura de ésta. Pero años después, los romanos adoptaron el cristianismo y el cristianismo revolucionario y social se desvanece. Toby Valderrama menciona en su columna "Cristo y Marx" publicado en Punto Final, y cito textual, que "A Cristo, al cristianismo, lo privaron del componente político revolucionario, lo absorbieron, lo pusieron al servicio de las clases dominantes, lo transformaron en barrera defensoras de sus derechos. (...) Cristo fue secuestrado por las clases dominantes, y la revolución no se planteaba liberarlo, se conformaba con las luchas en lo económico".

        El amar los unos a los otros como a nosotros mismos y tal como Dios nos ama, mandamiento nuevo y fundamental predicado por Jesucristo ha perdido fuerza o ha sido deformada por esa dominación política, social y económica. Si se menciona esta frase a un dueño de una marca de panes o a una tienda, te responderían que deben amar al marketing o a los productos o hasta en las tarjetas de crédito. Si se hace para un político, varía según el criterio que tenga. Si se hace a las instituciones, cárcel e injusticias nos responderán como "formas de amar"; y lamentablemente, si se dirige esto a un obispo, cura, pastor o diácono, ciertamente lo hacen todo a la manera de ellos o lo que proponga los sectores conservadores sociales y políticos.

        Si Jesús supiera que la educación es "una empresa en donde el cliente no tiene la razón", demás que botaría los puestos de dinero y codicia y lo transformaría en gratuita, puesto que sus prédicas eran gratuitas sin nada de dinero a cambio, solo con dar las gracias y creer en la fe bastan para que su evangelio siga vivo. Si Jesús supiera que la Patagonia tiene sus días contados porque el "sentido del progreso" quiere destruir su hermosura, con la ayuda de Dios generaría un casco y escudo protector para que esa tierra no sufra daños.

         Si Jesús supiera que nuestro país es uno de los más desiguales del mundo, él sería capaz de multiplicar y de repartir con justicia los alimentos. Pero si Jesús supiera que un joven homosexual fue muerto en manos de gente que se adoctrinan en el odio, en que las fuerzas policiales golpean a nuestros hermanos mapuches solo porque es un "pecado" para ellos, el reclamo de sus tierras para vivir feliz y mejor y de que día a día pocas familias concentran casi la totalidad de las riquezas de Chile dejando sin pan ni pedazo a la mayoría de la gente en su patria. Él ya hubiera hecho un cambio total en nuestras almas, los recursos naturales no serían saqueados por las familias millonarias y la sociedad para todos sería justa y digna tal como él y nosotros en este mundo anhelamos tenerlo.

          ¿Chile para Cristo? o ¿Cristo para Chile? Aquí entre paréntesis no estoy acostumbrado a tratar de religión en mis columnas ni mi intención real es blasfemar o difamar la imagen de Jesús y mucho menos del cristianismo en general. Pues solo los problemas y situaciones como la desigualdad de riqueza, el trabajo precario, la arbitraria discriminación contra minorías sexuales, entre otros que producen indignación a los indignados y protestantes en nuestra patria, son las que me obligan a demostrar que Jesús de Nazaret no es un juguete, es un personaje que ha luchado por una sociedad justa, que demostró el amor por los indefensos y por los más necesitados y  para los que son creyentes, es una vía fundamental para que el sistema en donde estamos inmersos pueda ser derrumbada tal como lo hizo con sus enseñanzas y sus primeros creyentes al enfrentar a un similar de autoridad incapaz: el Imperio Romano.
        
         Tarde o temprano los que dicen admirar a Jesús en la prédica, pero que reprimen, exprimen como toalla o discriminen o maten a la diversidad solo porque son distintos y no les conviene porque le siguen lo establecido por ellos mismos y no por el mismo maestro, se van a dar cuenta de lo caro que le costará deshacer de la dureza en sus corazones.

         Creer en un Jesús como “rey de reyes, señor de señores” o “el ungido de Dios” suele ser fácil, creíble y aceptada por muchos, pero creerlo y verlo de una forma distinta y más encima, viendo la realidad social nacional y mundial y pensando en la justicia y el amor sin fronteras ni barreras en lo social para el mundo, no lo hace cualquiera. Es por eso, más allá de la mercancía en estos días y de lo que se enseñe o hable en las aulas y en una casa de oración o iglesia, le invito a creer en un Jesús como un gran personaje social y revolucionario, y verás que pronto serás bienaventurado “…los que tienen sed y hambre de justicia, porque ellos serán saciados” y “…los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”.



4 comentarios :

Anónimo dijo...

como que aveces se te enrredan las ideas pero buen tema :) Saludos

Anónimo dijo...

La idea o filosofia de jesus como hombre tieme significado, en la vida de las personas, pero en Europa he aprendido y conocido muchas religiones y creencias, es decir la cultura religiosa depende del lugar en que uno nace o quienes colonizaron el país, pero volamos al cristianismo, que con su mezcla de Budismo y Judaismo,como uan norma de vida es aceptable, eliminando conceptos como purgatorio o infierno, las cuales en el idioma biblico son ideas figuradas pero no literales, desde el punto de vista teologico, si el amor hacia el projimo como maxima expresión para acercar a las personas fuese puesto realmente en practica , el mundo sería no sin estar exento de problemas, un oasis de paz y colaboración, pero lamentablemente han sido las jerarquias de las religiones las que incitadas por las ansias humanas del poder, las que mas guerras han provocado, con un vaticano que es accionista mayoritario en empresas que fabrican armamento, una de las causales para que la gente sea reticente a una doctrina filosofica que nacio para dar esperanza y la rechace, no es facil demostrar la existencia de dios, pero tampoco es facil demostrar lo contrario, yo estoy en medio de la balanza, soy humanista, tal vez por que eso me pone en tre los fanaticos y los dudosos, ojala mi duda un día sea aclarada , entanto respeto a los creyentes, pero no me caso con los lideres de las religiones. Jorge Salas Aburto

Anónimo dijo...

Si se interpretara como ago espiritual, que cada uno pueda refelxionar Detroit de su corazon lo que Jesús hizo cuando fue crucificado. Ni haciendo diferencias de credos ni religiones.

Eveling dijo...

totalmente de acuerdo con tus palabras...

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