sábado, 27 de octubre de 2012

Cuide su salud


Por Pierre Benavides

El índice SAR


Diversos estudios demuestran lo nocivo de las ondas electromagnéticas sobre el cuerpo humano. La radiofrecuencia (RF) sobre todo las del rango del UHF (Ultra High Frequency) y el de las microondas.
 
Hace unos días un amigo comentaba sobre las implicancias riesgosas de la radiofrecuencia (RF) sobre el cuerpo humano, en especial de los celulares, dispositivos bluetooth, routers inalámbricos y equipos de radio de aficionados, como los handys que también ocupan guardias de seguridad en general.

Por su manipulación muy cercana al cráneo y en especial alrededor de los ojos, se ha descubierto que la retina aumenta de temperatura al cabo de un rato de uso, generando un daño acumulativo irreparable de ésta. Sin embargo mucha de la energía (RF) es absorbida por nuestro cráneo lo que atenúa en parte éste proceso acumulativo destructivo. (existen estudios al respecto).

La FCC (Federal Communications Commission) Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU., aprueba normas y límites de uso de los dispositivos electrónicos que usan la radiofrecuencia como elemento principal. Uno de estos lo es el índice SAR (Specific Absorption Rate) Tasa de Absorción Especifica, que en el fondo define la unidad de energía que absorbe el cuerpo humano. Según la FCC esta no debería sobrepasar los 1.6 vatios por kilogramo (1.6V/Kg.).

Ahora bien, en Chile afortunadamente estamos muy por debajo de estos límites, lo que no implica tomarnos la norma a la ligera, o creer que estamos seguros. Una cosa que recomiendan los manuales de nuestros celulares es leer detenidamente las instrucciones de operación, (cosa que nunca hacemos) si nos fijamos en las normas que la FCC exige esta la del índice SAR. La aprobación de estas normas es fundamental para su comercialización. Nótese que todas las mediciones son realizadas con manos libres, (artilugio con cables) o sea el teléfono lejos de nuestro cráneo. Mientras más alejado de nuestro cuerpo mejor, ojo con esto, el teléfono desde el momento de su encendido está emitiendo, en menor medida eso si, una señal de RF. Los hombres no tenemos una alternativa mejor que llevarlo en los bolsillos delanteros del pantalón, donde las zonas nobles resultan expuestas a la radiofrecuencia, en menor medida eso si, pero acumulativas. Ni hablar de los que lo llevan en el bolsillo de la camisa, donde los que usan marcapaso lo tienen prohibido. ¿Por qué será?

Las mujeres suelen utilizar la cartera, mochila o bolso, lo que a los hombres nos resulta irritante en ocasiones, no deja de tener una implicancia benigna para su salud. Lo más seguro resulta un estuche de cuero adosado al cinturón.

El mito de las antenas

 

Un tema expuesto, controversial y mal comprendido resulta el de las antenas de celulares. La “gente” sin saber definir los conceptos, muchas veces define por terceros, lo que genera incongruencias en el mensaje.

Lo que habitualmente suele llamarse “antenas de celulares” no son más que estructuras metálicas (torres) que sirven de soporte para encumbrar en sus cotas más elevadas las antenas de estos pequeños adminículos. Sus implicancias en nuestra salud a esa distancia de nuestro cuerpo ésta por verse aún. ¿Qué seria de nosotros sin los celulares?

Ironía aparte, éstas, de aquí en adelante torres, permiten una mejor cobertura de señal, cubriendo mayores distancias y permitiendo un mejor servicio. Cada vez que son fiscalizadas por la subsecretaria de telecomunicaciones (subtel) por denuncias al respeto, terminan libres de polvo y paja, y su mediática exposición por vecinos indignados queda en nada, su asidero legal no perdura, ya que según la norma vigente en Chile de máximos permitidos de radiofrecuencia, (μW/cm2) micro - watts por cm², no superan los límites internacionales permitidos. Las mediciones son concluyentes, las antenas que irradian la señal están muy por debajo de estos niveles y su efecto en la salud humana está disminuida por la altura donde se encuentran las antenas, o sea en las torres.

 Si viviéramos en las alturas de las torres, junto a las antenas, posiblemente si tendríamos consecuencias nocivas en nuestra salud por el potencial carcinógeno de los campos de radiofrecuencias producidos por las antenas de teléfonos móviles. Su molestia y desagrado para la población deriva en algo visual y estético, junto al riesgo de caer sobre una casa, a causa de los temporales y terremotos, cosa que por su solida y estudiada construcción pocas veces ha ocurrido. El peligro real sigue estando en nuestras manos (teléfonos móviles) por sus niveles de exposición. Recién en Italia se ha confirmado un caso de cáncer en el cerebro, debido a que su propietario pasaba más de seis horas diarias pegado al teléfono por razones laborales.   
 
¿Se ha fijado en las comparaciones con viejos aparatos celulares, (ladrillos) donde estos resultan muchas veces de mejor calidad en cuanto a señal y cobertura?

Esto no es casualidad, muchos de estos aparatos mencionados con nostalgia, resultan con una potencia bastante superior a los actuales, lo que genera envidia y una comparación antojadiza, argumentando lo horrible de las actuales señales. Sin embargo esto demuestra que los actuales terminales (teléfonos) usados están muy por debajo de la potencia máxima permitida, generando nuestra molestia cada vez que salimos de nuestro entorno urbano y nos encontramos sin señal.

Producto que las señales hoy en día son cada vez más débiles, y debido a las estrictas normas, es que se requiere de una mayor cantidad de antenas que permitan una posta de relevos mucho mayor, por eso su proliferación en azoteas. Debido a éste fenómeno es que existe una multiplicación de antenas en las cotas de muchos edificios saturando visualmente el entorno cercano. Ni hablar de los lugares eriazos donde prolifera cada día más la instalación de torres.

Para mantener funcionando los servicios (a menor potencia) se requieren relevos más seguidos, (redundancia) resultando una mayor cantidad de antenas (saturación) para enlazar los troncales de las distintas compañías.

Los routers inalámbricos, usados para wifi, también resultan peligrosos, en la medida que no sepamos ubicarlos físicamente. Muchos de estos se instalan sobre la mesa del computador maestro que ocupamos, casi a la altura de nuestros ojos. Estos routers emiten en rangos de microondas, igual que los celulares. Su daño acumulativo esta dado por la distancia al cuerpo humano, mientras más lejos de nuestro cuerpo se posicionen, mejor. Su óptimo uso se encuentra seguido por advertencias en la parte inferior de la unidad y en las instrucciones de manejo, en las cuales casi nunca reparamos. Una forma de cuidar nuestro cuerpo de ésta exposición permanente seria instalando el router inalámbrico sobre una repisa lo más alejado de nuestro cuerpo, ojalá en altura. Esto disminuirá ciertamente nuestra exposición a la radiofrecuencia.

Pero usted ¿sabe cómo hierve un vaso de agua dentro del microondas? anímese y haga  la prueba, las moléculas son aceleradas de adentro hacia fuera, haciendo hervir el agua producto de la radiofrecuencia, en éste caso microondas. Nuestro cuerpo ésta constituido en un 70% por agua. ¿Preocupante no?


Existe mucha información sobre las incidencias de la radiofrecuencia sobre el cuerpo humano y en especial la generada por los teléfonos celulares y aparatos relacionados. Sin embargo nada concluyente aún, salvo lo ocurrido en Italia recientemente. La verdad que seria escandaloso admitir que éstos directamente producen cáncer, por eso existen normas a las cuales estos aparatos se adhieren, el leer éstas, es nuestra responsabilidad. Lo más dañino sigue estando en nuestras manos, a nuestro alrededor, por eso le recomendamos que use los adminículos y herramientas que sugieren los fabricantes de los aparatos en las instrucciones, como la utilización de manos libres, la función de altavoz de nuestro móvil y fijarnos en la ubicación del router inalámbrico que tenemos. Todas acciones sencillas de nuestra incumbencia y responsabilidad que nos llevan a decirle que… cuide su salud.

Hasta la próxima.
Pierre Benavides. Octubre 2012.                                         

Algunos links de interés relacionados con el tema:
http://www.24horas.cl/tendencias/ciencia/tribunal-italiano-culpa-uso-del-celular-como-causa-de-tumor-cerebral-de-innocenzo-marcolini-355477

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