En la foto (de contexto con el tema), la portada de "El Ciudadano" de la segunda quincena de Julio. A la venta en los kioscos de Chile.
(FOTO: El Ciudadano)
El cobre, un valioso mineral que se encuentra en su plenitud en el norte de Chile y buena parte de la sexta región. Su color es único y su estructura y símbolo de fuerza es aplicada en muchas de las aplicaciones en este mundo desde que se generó la edad de los metales; desde su uso en las vajillas, en la electricidad, en la electrónica, en la ropa, en los alimentos y por sobre todo en la confección de monedas de 5, 10, 50, 100 y 500 pesos.
Tras una ardua lucha generada por trabajadores de las minas del norte, en 1971, el entonces presidente Salvador Allende declaraba con un decreto aprobado por un congreso pleno -protagonizado por la izquierda, centro y la derecha- que el cobre ya era propio de Chile y que era considerado como "El sueldo de Chile". Pero este sueño utópico se ha ido bajando como óxido plantado en ella con el golpe de estado, la dictadura quizo privatizar, pero para evitar una cuestión del estado mantiene la producción estatal mayor a un 80% de la reserva.
A un año del retorno a la democracia, la concertación prometía en la campaña de Aylwin no privatizar la minería del cobre, y esta promesa fue quebrantada e incendiada permitiendo la apertura a que manos extranjeras pudieran extraer toneladas de cobre, quitandole el protagonismo a Chile como productor principal del mineral en su propio país.
Ahora, veinte años después, ya nada es igual. De un 90% que poseía el estado con la producción del cobre se redujo a un lastimoso 33% ¿porqué? Porque Chile se está ahogando en un mar de chatarra transnacional, donde se encuentra en estado de depresión porque las utilidades no se encuentran bien distribuidas y las mismas han evadido el pago de impuestos para el desarrollo de Chile.
Actualmente Chile vive en un panorama convulsionado en donde se exige una educación de calidad igualitaria y gratuita, el costo de la vida sube y sube otra vez para todo bolsillo, Valparaiso y Bío-Bío rechazan la venta de la propiedad estatal del agua a manos privadas y los trabajadores del cobre en Calama exigen al igual que la mayoría chilena un freno a la privatización de recursos naturales propios del país y una nueva renacionalización por un Chile mucho mejor.
"Cuídate, la riqueza de Chile eres tú", rezaba una voz en off en un spot publicitario cuando veía de lunes a viernes las noticias por la mañana antes de ir al colegio, hace dos años atrás y la frase de crítica social del momento en plena crisis económica era "Que la crisis lo paguen los ricos". Entonces surge una pregunta: Si las transnacionales ganan muy bien en utilidades por la extracción del cobre ¿será necesario que la crisis social en Chile lo cobre o lo pague con cobre el rico?
Sé que mi pregunta suena una mezcla de redundancia y un juego de palabras a simple vista, pero yendo a otra visión, creo que está bien que existan transnacionales extrayendo cobre chileno; pero señores transnacionales mejor hagan caso a lo que sus "riquezas" lo pidan que paguen más impuestos al nivel de los países desarrollados como Australia, porque si ustedes necesitan de nosotros de riqueza tienen que partir respetando a la dignidad del chileno devolviendo una mano pagando más impuestos, y de seguro, nosotros estaremos totalmente agradecidos de que con su aporte a las arcas fiscales generen mejor educación, mejor salud y mejor calidad de Chile.
Quiero finalizar esta columna con dos cosas: Que esto no lo escribo porque sea político, soy una persona que no milita partido político alguno pero que tiene la sensación de que en Chile hace falta algo de cambio social en las cosas. Y lo otro ¿fué contradictorio o fué valiente o quedó convencido mi opinion? usted como lector le cedo mi tribuna para que juzgue.
Actualmente Chile vive en un panorama convulsionado en donde se exige una educación de calidad igualitaria y gratuita, el costo de la vida sube y sube otra vez para todo bolsillo, Valparaiso y Bío-Bío rechazan la venta de la propiedad estatal del agua a manos privadas y los trabajadores del cobre en Calama exigen al igual que la mayoría chilena un freno a la privatización de recursos naturales propios del país y una nueva renacionalización por un Chile mucho mejor.
"Cuídate, la riqueza de Chile eres tú", rezaba una voz en off en un spot publicitario cuando veía de lunes a viernes las noticias por la mañana antes de ir al colegio, hace dos años atrás y la frase de crítica social del momento en plena crisis económica era "Que la crisis lo paguen los ricos". Entonces surge una pregunta: Si las transnacionales ganan muy bien en utilidades por la extracción del cobre ¿será necesario que la crisis social en Chile lo cobre o lo pague con cobre el rico?
Sé que mi pregunta suena una mezcla de redundancia y un juego de palabras a simple vista, pero yendo a otra visión, creo que está bien que existan transnacionales extrayendo cobre chileno; pero señores transnacionales mejor hagan caso a lo que sus "riquezas" lo pidan que paguen más impuestos al nivel de los países desarrollados como Australia, porque si ustedes necesitan de nosotros de riqueza tienen que partir respetando a la dignidad del chileno devolviendo una mano pagando más impuestos, y de seguro, nosotros estaremos totalmente agradecidos de que con su aporte a las arcas fiscales generen mejor educación, mejor salud y mejor calidad de Chile.
Quiero finalizar esta columna con dos cosas: Que esto no lo escribo porque sea político, soy una persona que no milita partido político alguno pero que tiene la sensación de que en Chile hace falta algo de cambio social en las cosas. Y lo otro ¿fué contradictorio o fué valiente o quedó convencido mi opinion? usted como lector le cedo mi tribuna para que juzgue.

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