lunes, 11 de julio de 2011

Periodista


¿Quién dijo que ser periodista era fácil? Esta sencilla pregunta me produce el animo de devolver con franqueza una respuesta: El periodista al igual que todo trabajo tiene que escalar montañas para hallar la verdad de un hecho que acontece, pero cuando estás en la cima del monte de la verdad y hallaste esa esencia, te darás cuenta que hay otro monte mucho más grande por escalar; un monte en donde tendrás que soportar vientos de injusticia, piedras de que sufren al romperse y caerse, una pendiente capaz de encaminar al objetivo en un ángulo de 90 grados. Independiente si estás a favor de una institución, o de los desposeídos, siempre hallarás una verdad para formar armar y si la masa de gente lo ve que la información se encuentre deforme, poder arreglar para que quede bien firme en la roca.

Cuando chico, no tenía conciencia de que quería llegar a ser periodista; veía en la tele todos los días a cientos de periodistas que tal vez trabajan o tal vez ya no están con nosotros, pero que siempre lo tendrás en tu mente y corazón. Esa era la sensación hasta que al entrar a la universidad y en la carrera de Periodismo, me he dado cuenta que mi deseo y esfuerzo de alcanzar a esa meta valió la pena.

A veces, hay periodistas que se encuentran en un camino con baches que suelen estar dispuestos a estar con la gente pero se tropiezan y tienen que estar -sin el animo de ofender- sometidos al poder, pero hay muy pocos periodistas que no lo hacen por trabajar ni porque quiera ganar plata, sino que tienen las agallas para comunicar, disposición de informar y de servir y ser fieles a la gente que los rodea. Es decir, añoro a que haya más Julio Martínez, Pedro Pavlovic o Hernán Olguín. Hoy son pocos los periodistas que siguen los pasos de ellos y los valoro hoy en día como Matías del Río o los hermanos Tomás, Nibaldo y Mauro Mosciatti que siendo periodistas, son capaces de ser muy independientes de todo poder y muy capaces de mostrar la realidad tal cual es y realizan una critica social al Chile de hoy.

También como no poder olvidar a cientos y cientos de chilenos que siendo albañiles, técnicos, estudiantes, profesionales o pobladores igual hacen periodismo con pasión y tezón de ciudadano para comunicar la realidad que sucede y a ayudar a construir un mejor país, creyendo que "Otro Chile es posible".

En fin y a mi criterio, el periodista al igual que el secretario son oficios valiosos y valorados para conectar de una cámara, micrófono o computador, al ojo y oído de una comunidad. A todos los periodistas y a los que sienten serlo, les deseo un feliz día.

Atentamente, su futuro colega,

Javier Romero T.

0 comentarios :

Publicar un comentario

¡IMPOSIBLE NO COMENTARLO!