![]() | ||
| ANTES: Los primeros cacerolazos en el mundo (Chile, 1971) |
Ayer, 4 de Agosto del 2011, Chile vivió uno de los peores días para la lucha por una mejor educación gratuita e igualitaria para todos. Como antecedente a esto, un día antes de la mal lograda jornada de protesta tanto de pingüinos (estudiantes secundarios) como de universitarios convocada por las federaciones de estudiantes y el colegio de profesores, estos últimos fueron convocados por el ministro del interior, Rodrigo Hinzpeter a ofrecer otras opciones para manifestar y concretar lo que ellos lo requerían; los representantes querían marchar como de costumbre por la Alameda, la avenida principal de Santiago, lugar activo del comercio y en donde se ubican el ministerio de educación y el palacio de la moneda, pero el ministro ofrecía el Parque O`Higgins como punto de manifestación, hecho que los actores sociales rechazaron y la autoridad de gobierno denegó la posibilidad de marcharse.
![]() | |
| Ahora: Cacerolazo en Chile (4/8/2011) |
Mientras tanto, el efecto "Furia Verde" se expandía como virus hacia otras ciudades, del más norteño al más sureño, de entre ellas estaba Concepción, que cuando un puñado de manifestantes iba en la avenida Paicaví rumbo a la Plaza Independencia, en la misma avenida a altura de Barros Arana se reapareció el virus que cambia el switch a los uniformados, impidiendo que la manifestación se concretara y generaran los primeros detenidos. Un segundo intento se realizó en la plaza en donde se proclamó la independencia de Chile, con un dialogo logrado con los carabineros, los manifestantes se sientan en la calzada de O`Higgins, pero el efecto le traicionó de nuevo a los uniformados dispersando a los que luchan y llevando a más jóvenes al carro policial. Cuento para el final: Por cada luz verde que marcaba el semaforo de la alameda penquista con Caupolicán, los estudiantes manifestaban cruzando entre ellos la calle a modo de protesta, que lástima que los medios nacionales se dieron cuenta de ello, solo Canal 9 Regional fue capáz de hacerlo.
552 detenidos y varios heridos, dos intentos fallidos y mal logrados por la represión desmedida y bajo un argumento dado en la constitución de la republica que cita el derecho a reunirse y/o manifestar sin permiso alguno (artículo 19 del reglamento). Estoy de acuerdo con la lucha, pero creo a mi criterio que se está gastando energía en vano.
Me llamó la atención dos cosas el día de ayer, además del sufrimiento nacional: Uno que Camila Vallejo, la presidenta de la FECH hiciera un llamado a un cacerolazo a las 9 de la noche, una iniciativa que viene arraigada y nacida en Chile en los 70 y fue reconocida mundialmente en los años 80 como parte de las jornadas de protesta en contra de la dictadura de Pinochet; Y la otra, en que el vocero Andrés Chadwick declaró ante la prensa aprobar los cacerolazos. Entonces si Chadwick quiere cacerolazos, pues cacerolazos va a tener, caramba.
Yo creo y tengo el ánimo de invitar al señor Gajardo y a la srta. Vallejo a que hagan convocatoria de cacerolazos más seguidos, osea que no sea como ayer, sino que sean 2 veces por semana, porque marchar es un derecho de todos, pero para proteger a todos y no gastemos en vano en marchas y represión que causa daño a nosotros los estudiantes es mejor gastarlas golpeando con cuchara de palo a la olla o a la sartén y manifestar al gobierno de esta y todas las injusticias; si Argentina lo hizo y logró espantar al "corralito financiero" el 2001, Chile puede también ¿porqué no?. Lo otro si hubo represión por los cacerolazos, no se alarmen, pues leí algo de la historia de los cacerolazos en los 80 y la situación fue la misma, hubo represión. Lo que a mi más me importa es que vuelvan y sigan los cacerolazos aquí en mi Chile querido para que el clamor popular se exprese con cuchara de palo y olla o sartén la rabia como pararrayos y exista un real cambio, mientras esté yo con vida.
"Porque esta vez no se trata de cambiar un presidente, sera el pueblo quien construya un Chile bien diferente"
(Inti-Illimani)


0 comentarios :
Publicar un comentario
¡IMPOSIBLE NO COMENTARLO!