domingo, 2 de octubre de 2011

Si los hechos fueran autos chocantes

En la foto de contexto, un auto chocante o auto chocón.

           Cuando leemos, escuchamos o vemos las noticias podríamos tal vez comparar cuando nos vamos a un Funcenter, a un Happyland, a un Fantasilandia o simplemente a un parque de diversiones y vemos de entre las atracciones una pista con autos chocantes. Imaginemos que nos llenamos de emoción al ver muchos hechos disfrazados de autitos de distintos colores, formas y tamaños. A algunos se tirarán al autito del deporte color verde, otros en la política color negro, otros en la paz y la causa justa color blanco y otros en la farándula color de rosa.

Cuando cada uno sube en uno de ellos, el jefe de arriba enciende el switch que echa a andar los vehículos de juguete. Soñemos que al levantar el switch se escuchen la música característica tipo Teletrece o 24 Horas y nosotros manejamos como si fueran autos de verdad. El autito rosa que maneja una modelo se le ocurrirá dar un fuerte roce con el autito verde con tal de que la muñeca coquetee a un deportista por su físico. Mientras que el auto negro avanza en la delantera, el auto blanco canta “El pueblo unido jamás será vencido” y el auto politiquero persigue al pacifista logrando dar una tremenda abolladura, cometido ese hecho a causa de la envidia de sus ideales, el tipo tranquilo se indigna por el atropello cantando al frente del auto negro con la consigna “El pueblo unido avanza sin partido”.

A todos los autitos chocantes aman seguir adelante con sus causas, pero que por ser simples autitos chocantes son conectados a la red electrizante que involuntariamente no los puede manejar por si solos: cuando los autos no podían ir más allá, los mismos insistían en avanzar que repentinamente se chocharon todos en forma de cruz. Todos lanzaron uno que otros garabatos desde “intransigente” hasta “tonguera”. Si los hechos fueran autos chocantes, cada uno lo decidiría subir a uno dependiendo del tema que le guste, pero cuando son chocados involuntariamente se envician en pelear por saber quien chocó primero.

A veces los hechos pueden distorsionar al lector, oyente o televidente que cuando se pelean entre si por no caberse en un mismo punto puede caer de la cabina de control un pesado y negro toro mecánico que se activa con la energía y que como es difícil de domar a cualquiera, se descontrola y  se acerca para atacar a los conductores con sus filudos cuernos cromados de odio y evasión de realidad. Cuando el toro mecánico avanza los conductores se salen de sus carritos ilesos dejando que el bravo y cornudo animal destruyera y deformara la realidad que poseían esos autitos. Finalmente una sabia moraleja: Si subes a los hechos tenga cuidado con que salga el toro mecánico, pues es este a quien le encanta mucho tener harto poder y posee la garrafal obsesión de ser el dueño del mundo y de la realidad por donde convivimos con los hechos; a menos que seamos astutos, podamos domar bien y podamos desconectar de la corriente para que nos deje a mi, a todos y a la sociedad justa y mejor en paz.

0 comentarios :

Publicar un comentario

¡IMPOSIBLE NO COMENTARLO!