Poco y nada queda para que exista marcha blanca entre candidatos capaces de mantener a La Moneda en pecera o transformar en un palacio donde se resida el poder democrático como tal. Estos últimos días se han llenado de rutinas circenses que dan más sensación a Stephen King que a Tony Caluga, donde su función da para generar miedo entre la gente que busca cambios que evitan autodestruirse, sino que buscan un buen vivir en común.
La definición de derecha se le conoce
como una especie de política conservadora, pero a la vez prevalecen
más allá del valor de esfuerzo y la meritocracia, el abuso de poder
y la indiferencia hacia el que piensa distinto o sufren de miserias
gracias a los constantes robos que se han cometido a lo largo de
muchos años y siglos en nuestra américa.
Este término busca
añadir a su apelación, el calificativo “popular”... que es
bastante conocido visualmente en la época de la dictadura (se
aprecian en las propagandas que buscaban lavar con OMO su imágen de
tiranía) y desde comienzos del 2000, en el término discursivo en
algunos políticos. El uso al esa tipificación es muy errónea y
busca como pretexto mezclar desarrollo con un populismo defectuoso
para persuadir a la gente pobre y así ganar votos para seguir
depredando el país por los siglos de los siglos.
La pasada jornada de
protesta ocurrida el pasado miércoles a lo largo de Chile, es una
clara muestra que contrasta la postura propuesta de la derecha y se
aclara el verdadero sentido de lo que significa ser parte del campo
popular. Para los que luchamos, movilizamos y apoyamos la/s causa/s
social/es, el término popular se deriva en el bien común generado y
residida en la propia soberanía y voluntad de millones de personas
para que esta toma de decisiones que se genere en distintas
instancias sean de provecho para ese bien común y así se concrete
en una verdadera democracia o poder del pueblo.
Ahora bien, el cuco trata
de volver a ser el emblema de los discursos en la gente derechista,
se recuerda siempre el pésimo e incoherente discurso que usan Piñera
y Lavín para impedir el deseo de educación gratuita pensando que
habría gente que tiene plata para pagar y que de ser gratuita un 10%
sería gratuita, que varios digan que una Asamblea Constituyente
traería un país inestable y que es imposible o que un caballero
ordene a filas de fuerzas a desalojar estdiantes tomando liceos ante
las intransigencias apresuradamente cuando los mismos chiquillos
dijeron que se iban a salir pacíficamente.
Todas estas acciones son
típicas payasadas y pavadas que no cambian por nada. Incoherentes,
carentes de amor por el prójimo por más que hagan cualquier cosa
“popular” que capte votos, gente que se pelean como clones
mecánicos en debates y super apresurados y enojones como toros
bravos en San Fermín. Porqué será decimos nosotros, fácil: Ellos
mismos tienen miedo de que este movimiento amplio, unido, social y
popular cuya proclama de que no están solos se mostró con fuerza en
la pasada marcha les tiene sus lujos y riquezas con los días
contados y su depotismo se va acabando ante un fututo y arrollador
triunfo o cambio de vuelta en las elecciones y movilizaciones que
vendrán.
Creemos que este miedo y
estas payasadas traídas desde España (por Rajoy y Aznar) no pasarán
por sobre nosotros, es muy probable que las primarias pasen piola y a
secas de votantes (puede ser menor o mayor la adherencia y votos que
en las municipales del 2012), pero mientras pasen dichas elecciones,
las señales no apocalípticas de un cambio social y económico en el
territorio pasarán y crecerán con más fuerza y entendimiento entre
quienes vivimos, queramos o no y participemos o no. Eso lo sabremos
pronto si pasamos esta tremenda prueba.
Algo se me quedó en el
tintero. Se dice por ahí, que el espíritu del finao Michel Jackson
se apoderó de este cabo, y es furor entre la red social en este
momento con su “Moon Walking” (Paso Lunar, la que se saltó a la
fama) que existiría posibilidades de ser el nuevo integrante de
algún concursito de baile en la TV. El final no es apto para gente
de cartón. De cómo lo miren lo dejo a su juicio. Gracias.
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