martes, 24 de septiembre de 2013

El juego del privilegio



Luego de volver a un largo fin de semana repleta de anticuhos, empanadas y en medida tragicómica, de tragos... sí, ese atractivo que muchos lo hacen por placer o para ser tan bacán al hacer desastradamente un cuatro con los pies delante de sus amigos es el protagonista y antagonista a la vez de una serie de locuras que afectan en la vida pública del país.

En primer lugar, la hija de la ex intendenta Jacqueline Van Rysselberghe (la misma señora a quien vimos renunciar por un casi fraude el 2011) fue una de las cientas de cufifas en producir un accidente luego del 18. La causa, un miserable vaso de vino violó las leyes del transito.

No hicieron nada sobre alcoholtest como corresponde hacerlo en la ley Tolerancia Cero y ni siquiera fue enjuiciada por tal delito como el común de la gente. La doña se encuentra enojada por tal humillación familar - a menos que castigue quitando su salida a algún carrete-. El peor pecado fue que ella la defendiera su inocencia como si tratara a ella de alguna princesa que heredara su trono corrupto. Crasso error.

Lo mismo pasó con el schumacher hijo de Carlos Larraín, que con su Ferrari chino mató en plena carretera a un sencillo e inocente poblador. También pudo haber sido - a modo de causa- una copa del Casillero del Diablo lo que tentó a pasarlo chancho las fiestas patrias. Pero al caer en ese "fruto prohibido" y de arrollar a la víctima, huyó como pudú cobarde para evadir los chacales controles ¿Miedo a 5 años de cárcel, a perder su sagrada licencia de conducir o a que su papito querido regañe para dar un correazo? Sus motivos certeros sobran.

Algo menor ocurre en dos paralelos: un asado convocado por Miguel Krassnoff, brigadier preso a una "eternidad" por asesinar y torturar gente en la dictadura en el Penal Cordillera, en la cual la señora Justicia dijo "no" a su realización. Si bien se dice que se iba a funar como lo vimos tiempo atrás en el Club Providencia y no tiene que ver con el trago, el hecho de hacer un asado de ese tipo constituye un mal privilegio aún para su edad, lo cual se consideraría un exceso para su vida de prisionero además de poder -como lo hacen los lanzas- y hablar de planes futuros para maquinaciones que afecten a la sociedad chilena.

Así como estos tres casos da dolores de cabeza, otro punto aparte es la incertidumbre que se vive con que la piraña quiera flotar a costa nuestra en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -como miembro no permanente- ante una peor posible payasada hecha y apoyada por fuerzas desarrolladas como lo ocurrido con Kenia y aún ocurre a Siria. Basta decir -no intento ser tan legalista ni moralista- que ese vino del privilegio perjudica la salud y lo hace más fuertes en poderosos y cuanto más se tome, más poder y abuso genera ante la sociedad.

Tampoco se quiere ser demasiado alarmista ante usted, en cualquiera de sus formas puede tentar tarde o temprano, atontar tu vida hasta caer en la ignorancia y la pérdida de conciencia y razón. Si tienes miedo a padecerlo, será mejor opción que lo mantengas alejado, si es que deseas actuar con fluidez y abrir bien los ojos frente a las maldades y chanchadas chambonadas que acontece aquí en este globo galáctico flotante.

*Cufifo: 1. adj. coloq. Chile. ebrio (‖ embriagado por la bebida).
Fuente: rae. es

0 comentarios :

Publicar un comentario

¡IMPOSIBLE NO COMENTARLO!